lunes, 1 de mayo de 2017

Fundacruz: Patrimonio y Arte


Cuando las paredes y el suelo crujen en busca del Arte


Casa Fundacruz: Más que una casa, un hogar para la actividad artística. Entrevista a la docente y ceramista Susana Suárez, integrante del equipo de Fundacruz.


Por Yesica Gallegos - abril 29, 2017

Imagen colgada en el perfil de Fundacruz
Oculta entre árboles en una de las calles paralelas a la ría de Rio Gallegos, se encuentra la Casa Fundacruz. Fachada en madera, iluminada por el sol de los amaneceres y atardeceres, esta casa se mueve culturalmente hacia adelante
Espacio antiguo de la ciudad, vecinos pueden rememorar tiempos pasados con solo mirarla, caminando frente a sus veredas, entrando y abriéndose paso entre sus habitaciones, mirando la caldera y sintiendo el calor de una aduana que ya no está, rozando las maderas de un tiempo que se despedazaba y volvía a la vida continuamente, como un bucle sin fin.
En este tiempo, donde los puntos culturales van ampliándose y surgiendo otros nuevos, resulta esencial volver nuestros ojos hacia las raíces, los cimientos a partir de los cuales nuestra ciudad fue creciendo. Por ello  busqué llevar a cabo una entrevista a uno de los miembros de Fundacruz, la docente y ceramista Susana Suárez.

Yesica Gallegos: Buenas tardes. Fundacruz es una de las sedes más antiguas, en donde el arte y la cultura en general, se encuentran en constante movimiento. Ahora bien, este lugar tiene una larga historia de caminos muy distintos y cruzados, como miembro de la Casa me gustaría que me cuentes sobre el rol que llevas a cabo allí, o como me has comentado, preferentemente referirnos a la Comisión Ejecutiva.

Susana Suárez: Como te había comentado nosotros conformamos una Comisión Directiva y una Ejecutiva. En general, hay personas de la Comisión Ejecutiva que también están en la Directiva. Fundacruz se formo a partir de la necesidad de la familia propietaria para que éste bien patrimonial que cedía en comodato a la comunidad, fuese utilizado para la realización de actividades  culturales, especialmente la protección de los bienes arquitectónicos  como así también de aquellos tangibles e intangibles de la Casa. Nosotros tenemos como principio, el concepto de la Fundación, siendo esta un ente no gubernamental, el cual es: "Fundación para la preservación, promoción, investigación, desarrollo y difusión de los recursos naturales y el Patrimonio cultural, especialmente arquitectónico de la Patagonia Austral"
Ahora bien, desde hace muchísimos años, nosotros empezamos a ver que la Comisión Ejecutiva era clave para el desarrollo de todas las actividades que hacemos allí en la Casa. Entonces comenzamos, despacito pero perseverantes, ante una idea que abrazábamos que era que todo el mundo pudiese conocer esa Casa como bien patrimonial de la ciudad y también como encuentro del Arte en todas sus formas y la cultura. Las que comenzamos con esto fuimos Lucía Torres y yo, ya que éramos las que estábamos preparadas como Profesoras de Arte y nos acompañaban amigos de nosotras que estaban también en la Comisión Directiva. Empezamos con muchas dudas pero sabiendo que se podía concretar esto; en la ciudad ya habían algunos puntos de encuentro para que los artistas pudieran exponer y la Casa comenzó a ofrecer ese espacio también. Para nosotros fue muy importante encontrarnos, primero con los artistas que estaban emergiendo en ese momento y después con algunos que ya tenían un recorrido nacional. Todo se fue dando muy despacio, pero se dice que “el tiempo teje despacio” y de eso nosotros nos dimos cuenta, y como la Casa sigue tan majestuosa y preparada para recibir al visitante, quien se pregunta de qué se trata nuestro pasado, creo que tenemos bastante para decir.
El encuentro de generaciones también nos ha dado la posibilidad de tener distintos modos de llegar a la gente y yo creo que la gente viene porque tiene esa necesidad de encuentro.  Igual sucede que se une un pasado que, tal vez, ellos no conocen, con un presente que conocen en la medida de su cultura. En los puntos culturales, generalmente, se busca encontrar una conexión con la cultura que uno trae; a mí me parece interesante, desde la antropología y la arqueología, saber que el hombre tiene presencia a medida de lo que va dejando. Y bueno, esta Casa ha quedado desde ese tiempo, siendo capaz de contar quiénes la mandaron a construir, cómo llego acá, con qué modo se relacionaba con el medio; sabemos que era un local comercial que comercializaba con Europa, entonces la gente que llegaba a este lugar también resultaba especial.
Y todo ello confluyo con la relación de la gente con el lugar, no eran todos extranjeros, había gente que era criolla y otros que todavía eran originarios conviviendo con las personas en el pueblo.  De todo eso, nosotros también comenzamos a encontrarnos; yo vengo a Rio Gallegos porque mi marido es nacido acá, la familia de él a mí me acerco a todo aquello que luego pude encontrar en la Casa. Ellos son una familia antigua de acá, provenientes de España, pero también a través de los espacios como la escuela de las monjas, el Salesiano, donde estudio mi marido, la relación que se formaba con toda la gente del pueblo, las personas que conocía a través de mi suegra, me hicieron sentirme muy bien acá. Mis compañeros de la Comisión de igual modo tienen una historia que se formo desde la gente que es nacida en este lugar, de familias pioneras que hace muchos años están establecidas, hasta haber convivido con gente que a lo mejor ya no está, porque fallecieron o se fueron de este lugar a otro. Todas estas cosas forman parte de la búsqueda, por esa razón somos clásicos, nos gusta que la gente encuentre eso, alguien que cuente algo de una época pasada y que la relacione con la Casa.
La Casa tiene voces de todos los tipos, no es una sola voz.

YG: Es decir, ¿tienen una preferencia por lo clásico en lugar de los cambios?

SS: Es interesante esa parte. Y la otra es que al formar un equipo, nosotros destacamos a aquel que elige una tarea porque la desarrolla mejor que otro. La Comisión, si bien es una sola, necesita de muchas manos. Y como el trabajo es ad honorem, en realidad todo lo que se hace en Fundacruz es así, eso también tiene un plus y un valor que considero que hoy hace falta. El hecho de que uno se junta, no por un dinero.

YG: Y últimamente han incorporado gente joven para los recorridos, ¿verdad?

SS: En general, siempre tuvimos jóvenes entre nosotros. Esto sucede porque todos los que estamos en la Comisión realizamos diferentes tareas y elegimos distintas formas, variando siempre en miras a mejorar. La gente que se acerca hoy a la Casa es también gente joven que disfruta de estar allí como si fuera una casa familiar. A nosotros nos gusta mucho porque hay renovación siempre que uno se coloca la camiseta de Fundacruz. En esa renovación vienen a estar hoy varias de las personas que tenemos como pasantes con una llegada al Arte que en algunos momentos tuvimos y en otros no. Hubo un tiempo que tuvimos un convenio con el ISES, por lo cual las personas que estaban terminando la carrera de Técnicos en Turismo podían optar por hacer de pasante durante tres meses y si se querían quedar podían hacerlo por seis meses en el año, después las renovábamos. Hacíamos un informe que llegaba al currículum de esa persona, por esa razón tuvimos varios que fueron técnicos en turismo. Ahora se da más por el lado de las personas que están haciendo el terciario en Artes, lo cual nos gusta mucho, el hecho de que sean amigos entre sí y que sientan que la Casa les abre las puertas, no solamente para venir a visitarla sino también para involucrarse en lo que es el funcionamiento de la Casa. Les gusta mucho hacer la guiada, lo cual significa hacer conocer el bien desde aquello que tiene que ver con lo arquitectónico y lo que es una casa inteligente. A muchos años de existir, aún ahora tiene cosas que son originales y que funcionan mejor que un dispositivo de hoy. Algunos elementos son para asombrarse, sucede que el desarrollo de la industria, algunas veces deja de lado lo manual, hoy mucho lo deja de lado y esta Casa es completamente artesanal, ha tenido la intervención manual de una persona o de varios en el caso de Fundacruz.

YG: Usted me había comentado que la Casa ha tenido “refacciones”, no remodelaciones.

SS: No. Nunca fueron remodelaciones y tampoco podríamos llamarlas refacciones porque en realidad lo que se hace es un mantenimiento de la Casa. Cuando se restaura la Casa, después de haber estado “abandonada” un par de años hasta que la familia Racciatti la adquiere y la coloca como bien para que la Fundación la mantenga hasta el día de hoy, se realizaron algunas cosas como darnos cuenta, por ejemplo en las visitas guiadas, que en la escalera están los escalones originales con todas las marcas que tiene desde que se empezaron a pisar; esos escalones y todas las paredes que circundan esa zona son también originales. Además hay vestigios que nosotros le hacemos una mirada de rescate ante lo bien que esta conservada la Casa, pero además la parte que era dudosa por la seguridad, que era la baranda de la escalera, se la reconstruye con madera que es la misma de la construcción, pero nueva. Hoy, al momento de observar, nosotros podemos darnos cuenta cuál es la original y cuál es la que se ha hecho con madera nueva.
Esa Casa tiene cosas interesantísimas, la arquitectura por ejemplo. Todos los arquitectos que se acercan a ella, vienen con ese interés, reconocer un bien, el cual dentro de la Provincia es el único. Se lo rescata como algo muy interesante porque tiene un cuidado extremo, hay quienes aman hasta el olor de la Casa. Nosotros conservamos la Casa con un respeto y una consideración hacia la familia, quienes tan generosamente ofrecen este bien a la comunidad para que allí se desarrollen las actividades que nosotros llevamos a cabo y además para que se conozca el bien tanto tangible como intangible, porque la cultura pasa por todos lados allí. Siempre hay una pregunta cultural.

Información turística fuera de Casa Fundacruz
YG: Con respecto al recorrido artístico de la Casa, ¿considera que han tenido una “época dorada” o “momentos brillantes”?

SS: Yo marco hitos. Por ejemplo, los suecos que venían de Lulea.

YG: ¿En qué año ocurrió eso?

SS: En el año 2006. Los primeros eran dos matrimonios, uno joven con una hija, y el otro era dos personas adultas, él era fotógrafo y su esposa que no era artista. Él presento como obra fotografías; después había también una viuda joven con una nena de unos cuatro o cinco años. El matrimonio joven, por su parte, estaba constituido por una mexicana y un integrante de Lulea, los dos eran artistas plásticos. Y además estaba nuestro querido amigo, Juan Carlos Segovia, el cordobés que se fue por el mundo a trabajar en escultura de hielo, ganando muchos premios; volvió a Lulea y al final termino quedándose. Vino de novio con la que hoy es su señora y él presentó obra. Cuando se realizo esa presentación, estuvimos muy a gusto con ellos, a pesar de que no teníamos un manejo del idioma para comunicarnos. Nos comunicábamos a través del afecto y de lo sensorial, vivimos así toda su estadía. Fue inolvidable su visita, años más tarde se volvió a repetir otra visita de artistas visuales, también de Lulea, junto a Juan Carlos, que dejo en nosotros una nueva amistad.
Después tuvimos la visita de Gutiérrez Zaldívar. Él había venido a exponer una muestra de Raúl Soldi que fue muy interesante e importante para esta zona. Se tomo un taxi y comenzó a dar vueltas por la ciudad, a él le gusto la Casa y ese día estaba abierta porque estaban exponiendo un taller de Arte en donde algunos de los integrantes eran amigos de la Casa. En ese momento, se encontraban dos miembros que eran los integrantes del taller y la guía por tomar un té, cuando este hombre se acerca y empieza a visitar la Casa, la pasante le pregunta si la quiere conocer, realizan la visita guiada y después uno de los participantes del taller le comenta sobre la obra que estaba exponiendo y lo invitan a tomar el té. Entonces, Gutiérrez Zaldívar se quedo allí, escuchando a estas dos personas, no dijo nada, y uno de ellos le mostraba una copia que había hecho de un cuadro de Lascano, quien, justamente, es un artista de Zurbarán. Él solo se sonrió y acepto tomar el té. Luego de eso, se retiro y, unos días después, uno de los integrantes del equipo de Fundacruz recibe una llamada y Gutiérrez Zaldívar se presenta y le dice que él quiere llevar la obra de Quiros a la Casa. Nuestra compañera le dice que no, que debe estar equivocado, que seguramente quiere hablar con el Complejo Cultural, porque le parecía algo que no podía suceder. Él insistía y la llamaba a ella por su nombre, entonces nuestra compañera empezó a confirmar que era cierto que esta persona era Gutiérrez Zaldívar y, entre sí y no, decidimos que vinieran; fue muy simpática la conversación según nuestra compañera.
Fue muy enriquecedor el trabajo de ver cómo se hizo el montaje de la obra  y el cuidado que tuvieron. El programa era traerla y nosotros recibirla, pero había gente especializada para realizar la guiada de la obra y en el montaje también. Aprendimos muchísimo de muchas cosas que tienen que ver con el tratamiento de una obra de Arte de una magnitud como lo son las obras de Quiros o de cualquier otra colección que tenga Gutiérrez Zaldívar. A partir de ahí, para nosotros todo paso a ser posible, pensar que uno no tiene que tener el prejuicio de que porque nosotros abrimos la Casa de una forma sencilla, no podemos tener hechos de envergadura como lo fue el recibir a estos artistas extranjeros o tener una obra de importancia como fue la de Quiros u otras que hemos tenido de otros artistas.
Nosotros hoy nos convertimos en clásicos porque vamos repitiendo lo que es bueno para todos, lo mejor que tenemos y, de este modo, estamos bastante estabilizados en el hecho de no cambiar, por ejemplo, cuando inauguramos muestras, que sería el primer viernes de cada mes, cuando tenemos la visita de quien presenta la muestra, ocurriendo el fin de semana seguido a la inauguración; puede ser que sea un artista de otro lugar que ha hecho un esfuerzo enorme para venir acá y ofrecernos su obra, generalmente se contactan en tres días, y ese fin de semana nosotros abrimos la Casa con todas las ganas para compartir el té, lo cual nos sirve también para ver que este artista que viene, tiene un encuentro diferente en esos dos días que nos reunimos a tomar el té. Todo ello nos permite hacer frente a todos los gastos que podemos tener para el funcionamiento de la Casa, para el desarrollo de la presentación de las muestras y contar con la ayuda también de nuestros queridos amigos con una contribución trimestral, que nos sirve durante todo el año, lo cual es un aporte importante para sostenernos.
La Casa no recibe subsidios de ningún tipo, más que estas dos entradas que tenemos; la familia es más que generosa porque en algunos temas de mantenimiento de la Casa, ellos siguen haciéndose cargo, son muy cuidadosos de que la Casa este como siempre la encontramos, y es una Casa solida, tiene buenos cimientos y cuando esto sucede, uno entra a la Casa y te sonreís. La gente no sabe por qué pero entra con una sonrisa en la boca y yo eso lo he detectado, me parece algo importante que tiene la Casa, invita a cruzar la puerta. Es bueno ser participante desde adentro, abriendo las puertas, siempre son puertas de luz y eso es lo que nos gusta a todos los que estamos componiendo el equipo de la Comisión Ejecutiva.

YG: Espacios culturales, por ejemplo los museos, poseen un Patrimonio Artístico propio, ¿ustedes cuentan con uno en sus instalaciones?

SS: En general, nosotros tenemos, pero como no somos Museo, lo tenemos como un lugar que tuviera cualquier familia, los cuales son bienes que acrecientan el Patrimonio de la Casa, pero como son recuerdos y regalos de la gente que expone, lo tenemos en un lugar muy especial. Generalmente, los exhibimos también en la salita de té para que ellos estén presentes igual junto al  artista que está exponiendo en ese momento. De eso se trata, el artista tiene la facilidad de que una vez que se retira su obra, que siempre es el último domingo de cada mes, nosotros le entregamos la obra al momento en que se baja la muestra porque no tenemos espacio de almacenamiento y a partir de ahí puede contar dos años volver a la Casa porque hay tanta gente que está solicitando lugar. Nosotros tenemos nueve exposiciones anuales porque comenzamos en marzo, tenemos un descanso en julio y después hasta diciembre seguimos exponiendo; para algunos que quieren volver a exponer, resulta poco lo que mostramos.

YG: Pero han tenido variedad de estilos y artistas en las exposiciones, ¿no es así?

SS: Nosotros lo que cuidamos dentro de la Comisión es que siempre en Artes Visuales estén comprendidas todas las disciplinas, que este la Escultura, el Grabado, la Pintura, lo textil, la Fotografía, hoy muy abundante. Para ello elegimos la temática de la fotografía que se va a mostrar, no queremos repetir en el año mucho de lo mismo. Cada vez más, los artistas que llegan a Fundacruz son más los consagrados con una puesta internacional antes que los noveles. Esto no sucede porque nosotros elijamos a unos más que a otros, sino que hay una lista muy importante de gente que tiene estas características y que quiere seguir exponiendo en Fundacruz. Los artistas que para nosotros tienen una valía internacional nos parecen interesantes para darles un espacio si ellos quieren repetir la muestra, siempre con obra nueva por supuesto. Dentro de dos años, por ejemplo, un artista puede preparar una obra nueva para traer a Fundacruz y de eso se trata, que algunas veces tengamos un lugar así, repartido entre visitantes y menos locales, porque los locales vienen trayendo su obra en menos tiempo.
A nosotros nos gusta que el artista local cierre el año, disfrutar fin de año con alguno que se sienta con ganas de mostrar en la Casa su producción. Así vamos formando una amalgama entre visitantes y locales. No decimos locales, porque en realidad son artistas que están a nivel internacional también. Hoy, por ejemplo, tenemos la muestra de Lucia Torres, que es nuestra y se encuentra reconocida internacionalmente; uno piensa que al artista le cuesta mucho, por ejemplo, hacer todos esos estadios, cuando uno empieza a querer que su obra llegue a otros lugares, tiene que trabajar mucho y poner mucho dinero encima para que su obra se mueva, también tiene que moverse junto con su obra y eso es un gasto importante. Por eso, nosotros le damos la importancia que tiene cada uno de los artistas cuando llegan a Fundacruz, no sé si es correcta la palabra “mimarlos”, pero hacerles saber que para nosotros es muy importante que ellos estén en este lugar. La gente responde a ello de una manera incondicional, nosotros vemos la alegría con la que vienen a ver una obra, sabiendo que lo que van a ver y el contacto con el artista va a ser algo interesante, que les va a dejar algo.
   
Lucia Torres- 2017 (Imagen extraída del Facebook de Fundacruz)
YG: Y el público ¿es variado? ¿Siempre ha sido así?

SS: Sí, siempre. Y hemos aprendido muchísimo, nosotros como gente que ve la obra de otro. Yo, por ejemplo, además de interiorizarme acerca de muchas de las partes en las que hoy elijo participar dentro de la Comisión, uno tiene que estudiar para decir soy curadora de una muestra, por ejemplo.  Uno tiene que prepararse siempre, no hay nada que uno pueda enseñar o hacer que no lo haya sabido aprender. Si uno no aprende sobre lo que decide enseñar, estamos en un problema. Creo que nosotros estamos capacitados, hemos aprendido a lo largo del tiempo, por eso hoy somos clásicos, sostenemos a una Fundación en la que trabajamos con alegría. Y la Casa lo es todo, es la vivienda y me parece que allí se alberga todo lo que uno puede ir a buscar.

YG: En cuanto a la agenda, ¿ustedes planifican una para todo el año?

SS: La dividimos en dos partes, antes de julio y después de julio. Y ahora, por ejemplo, vamos a tener en mayo a los dibujantes argentinos, creo que son seis, de los cuales vienen dos a presentarla obra, el resto envía su trabajo. Son de los más reconocidos que tenemos, algunos son ilustradores y otros son humoristas, ellos se encuentran muy cómodos mostrando la obra de este modo y la hacen de manera itinerante. Capaz que de acá la obra se va a otro lugar o viene de otro sitio, y esto está bueno porque uno ve artistas reconocidos pero que han hecho su camino en Argentina. De eso se trata, que uno porque este lejos, no deje de ver estas cosas; acá nosotros vemos que la gente tiene la oportunidad de ver artistas consagrados de toda la Argentina, en todos los lugares donde se muestra algo los artistas que vienen no es que no se encuentren consagrados, podemos reconocer un Santa María o Romero, quien hace pocos días falleció. Él vino a Gallegos en distintas ocasiones, para mí es un maestro que te produce mucha nostalgia, pero pudimos verlo acá. Entonces, todas estas cosas, ayudan a considerarnos privilegiados que en nuestra ciudad tengamos una Casa que la familia la ofrece con tanta generosidad y nosotros como Fundación tomamos el respeto que eso merece y convivimos en el medio de un pueblo, el cual creo yo cada vez está en un lugar mejor en lo que se refiere a la actividad artística.

YG: Personalmente, vos como artista, ¿cómo ves a la producción cultural y artística local?

SS: A mí como artista me pone muy contenta cuando veo, por ejemplo, estos modos de representación que hoy tienen los grupos de gente joven y que yo acompaño, por supuesto, junto a amigas mías que también ya tienen su trayectoria, son reconocidas como artistas plásticas, y me parece que podemos convivir tranquilamente a pesar de tener un discurso artístico que a lo mejor no es vanguardista en el caso de algunos y otros sí. Las vanguardias siempre se van haciendo en la medida de que lo ya conocido tiene otra forma, porque todas las cosas ya están hechas pero es cómo uno se expresa lo más importante. Para mí no importan los medios sino el cómo, dónde y el por qué, creo que son fundamentales y siguen siendo un motor y se trata de eso, que todos aquellos que hoy "emergen", ahora se utiliza mucho esa palabra y no es tal, porque hay un camino, es un camino joven pero no es un emergente una persona que ya está haciendo lo suyo y está buscando. El artista permanentemente busca porque, por más que tenga un recorrido artístico, lo que hace es mejorar el sentido de su obra, busca distintos materiales, encuentra una habilidad que la va teniendo en la medida que va desarrollando su obra, se vuelve mucho más concreto, sabe lo que quiere, eso es lo que me parece a mí que va haciendo camino. Hay momentos esplendorosos, todo es muy circular; en momentos todo va pasando y pasando y se va aquietando, encontrando puntos de calma, para mí son como las estaciones, necesitan de la primavera, del verano, el estallido de todos los colores. Hay que quedarse tranquilo y no desesperarse porque algunas veces se ha caído en las muletillas que se van diciendo, por ejemplo, “el artista todos los días tiene que trabajar”. Nadie te tiene que decir cómo trabajar porque un artista no está trabajando a lo mejor de una manera práctica, lo puede estar haciendo teóricamente a través del pensamiento, el artista trabaja todo el tiempo o está motivado con todo lo que le va pasando, hay una sensibilidad extrema en todo lo que le sucede. Sí, trabajan, yo, por ejemplo, no pierdo nunca ese sentido de curiosidad y de mirar todo, porque dentro de lo que uno mira encuentra siempre lo que quiere ver y eso para mí es muy importante. Tenemos que seguir acompañando a aquel que empieza, al que tiene toda esa fuerza dinámica porque quiere hacer o se dio cuenta de que puede hacer. Yo estoy contenta que suceda todo esto acá.

YG: ¿Los ves afectados por el contexto que estamos viviendo hoy? Hoy estamos dentro de una realidad muy problemática.

SS: Todo el tiempo pero lo que hay que buscar es el encuentro de dónde estoy yo, qué voy a hacer yo con el contexto. Eso es inevitable.

YG: La ciudad sigue creciendo y los artistas multiplicándose. Como artista ¿cuál es tu deseo para este año? Y como parte de Fundacruz ¿qué anhelos los movilizaran en este 2017?

SS: Yo como artista este año voy a tener un momento de relax, porque vengo de muchas cosas que me llenaron el alma y las quiero disfrutar. Son muchas cosas juntas que fueron compactas durante un tiempo corto, de pocos meses podemos decir. Por ahora me quedare disfrutando de todo eso, que todavía lo tengo con aromas fresquitos. Con respecto a la Comisión, creo que estamos muy estabilizados y allí seguimos en este camino que también hemos disfrutado muchísimo y que creo que todavía lo sentimos, el encuentro de fin de año, cuando celebramos los treinta años de Fundacruz y pudimos salir de la Casa, estar afuera y ver el reconocimiento de la gente, eso nos gusto mucho. Esto también nos llena de responsabilidad en cuanto a lo que uno va haciendo todos los días en Fundacruz. Creo que la llevamos muy bien, me parece que la gente está muy a gusto con lo que nosotros le proponemos, y siempre son aceptados todos aquellos comentarios de afecto que sentimos por todos aquellos que visitan la Casa. Las visitas que tenemos, las cuales son de otro lugar, se van con un reconocimiento inesperado, nosotros hemos recibido saludos de gente que se ha ido de aquí, algunos europeos, por ejemplo, que nos saludan desde tan lejos, después quedan ligados porque nosotros les pedimos que se vinculen con nosotros a través de un mail. Van llegando un montón de mensajes de lugares que uno no tiene pensado todos los días.

YG: Una última pregunta. ¿Qué es lo que más debería ‘pesar’ en el Arte en este momento?


SS: Yo creo que el manifiesto de los artistas es siempre contundente y no hay una forma específica para cada momento, sino que hay momentos puntuales para el Arte y están presentes en todo lo que le sucede al ser humano. El Arte no es ajeno a ninguna sensibilidad, que se despierta en una persona o quizás algo que le está pasando a ella o a su entorno. Siempre esta movilizado el artista y aquel que convive con alguna expresión artística, yo creo que nadie esta dejado de lado, hoy en día, todos tienen acceso a las manifestaciones artísticas. Todas son validas, no hay una en especial, antes nosotros teníamos esas consideraciones que la Pintura era más importante que una cosa y la otra, eran mandatos de muchos años; hoy no, lo que vale es la expresión artística y, por supuesto, la calidad de la expresión porque dentro de todo eso hay que hacer un tamiz, no se puede decir que todo viene bien. Las personas tienen que esforzarse mucho si quieren presentar alguna producción artística, se tienen que esforzar muchísimo; la otra también es que no podemos llenar el planeta de Arte nada más.


Casa Fundacruz
  

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