miércoles, 10 de mayo de 2017

Impronta nacional: Dibujo Argentino

De Buenos Aires a Río Gallegos: Dibujantes Argentinos


En la base de todo, tronco y raíz


Por Yesica Gallegos - mayo 9, 2017

Flyer expuesto en redes sociales
Fundacruz nos presenta este mes, la exposición de nueve artistas del Dibujo. Provenientes de Buenos Aires, ya nos realizaba un adelanto acerca de este acontecimiento la artista y miembro de Fundacruz, Susana Suárez, en la entrevista elaborada a comienzos de este mes.
Autodefinidos como un grupo de individuos con una misma formación y forma de pensar que se han unido para llevar a cabo esta exposición, sin ser un colectivo de artistas, cada uno de los dibujantes presenta diferentes maneras de encarar esta disciplina y lenguaje, porque cabe aclarar que ambas son dos cosas diferentes como afirma el artista Nicolás Menza en la charla abierta realizada el día 6 de mayo en las instalaciones de Fundacruz. Es en las palabras de este artista como las de su compañero Jorge Meijide, donde podemos observar una línea tradicional que apunta hacia el trabajo constante de la práctica, el artista como hacedor incansable en su tarea.
Si repasamos las obras que nos encontramos en nuestro recorrido, podemos quedarnos estáticos ante el detalle presente en las cartillas o boletos de subte que expone Carlos Carmona. Obra realizada en tinta china, tenemos tres grandes marcos que encierran 50 retratos en pequeño formato (como cartas coleccionables). El detalle de los dibujos, exagerados, caricaturescos, quizás grotescos, con ojos grandes que nos observan entrecerrados, sonrisas torcidas y rostros serios; son los retratos de fantasías, con vestimentas, peinados y accesorios que parecen de otra época, animales místicos y juguetes que lindan con la locura, y el sello de un pasaje vencido escondido en los recovecos de aquellas mini-obras dentro de su obra magna. Parece un juego de cartas de colección, reposando en las estanterías de un coleccionista; los rostros de otros sobre los recuerdos de miles de viajes en subte, el juego de la rutina, tal vez no tan rutina.

Carlos Carmona 
Por otro lado, tenemos el trabajo de Raúl Ponce. Este artista también implementa la tinta china en sus obras; su temática gira en torno a la figura de las piedras, las rocas como principal elemento anteponiéndose a los hombres. La obra Cargadores I me hizo rememorar la historia de Sísifo, castigado eternamente a cargar una roca sobre sus hombros hasta la cima de una montaña, para que luego está volviese a caer hacia el valle y él nuevamente tuviese que bajar, recogerla y subirla infinitamente. Un ensayo de Albert Camus sobre este ser mitológico, trata el valor de la vida, el hecho de sí vale la pena vivirla o no, es por ello que plantea la fuerza de voluntad del hombre, del rebelde que se enfrenta al mundo y decide vivir a pesar de las adversidades; la escena de aquella obra me remite a esa idea, esas figuras de hombres tratando de alcanzar la cima, a costa de su cansancio pero sin detenerse en su andar. Las obras que siguen a esta (Subidores I y La vida secreta de las piedras) nos cuentan historias alrededor de las piedras, al hombre sobre ella, a la soledad y la contemplación; rocas que forman montañas y que los hombres desean alcanzar, ser el primero en una carrera de tinta y peñascos.
Raúl Ponce
Héctor Destefanis, otro de los artistas, nos muestra obras también realizadas en tinta sobre papel. Sus obras nos relatan sucesos, su manera de trabajar la tinta es diferente a los otros artistas, su línea es fluida y presenta zonas trabajadas a pincel, en los ropajes, en lo frondoso de los arboles, en algunas nubes y en ciertos planos. Rostros de rasgos duros, toscos, enojados, como campesinos machucados por el sol del día a día trabajando. Nos presenta la realidad de un período, donde vemos imágenes de religiosos y personajes oscuros como cuadros descolgados de alguna iglesia; gente migrando, acarreando bolsos, abrigados, pareciendo observar al artista y su tinta como un fotógrafo de este tiempo futuro; también vemos a un hombre perseguido por otros, prisionero de rostros sin cuerpo. Las escenas rurales nos traen ante nuestros ojos las figuras de caballos, compañeros de quienes trabajan y viven del campo, transporte en un tiempo ya lejano.
Héctor Destefanis
El artista Blas Vidal nos acerca un trabajo realizado en lápiz de color. La utilización de los lápices de colores se encuentra muy lograda, dando la sensación de que no se trata de este material. Parece una concentración de miles de puntos de color, mucha materia que se unifica en lo que él quiere mostrar, las figuras, los fondos, los detalles. Sus imágenes muy geométricas me llevan a asociarlo con las formas digitales que plantean los videojuegos, aquellas escenas llenas de píxeles que al incrementar la calidad ya ni siquiera los percibes. Sombras tenues, mínimas perspectivas, escenarios que transcurren en la noche alumbrados por el brillo de la luna media y llena. Como si fuesen fases de una misma historia, dos de sus obras parecen relacionarse, el humo de las fabricas es reemplazado por formas que parecen víboras, como símbolos del mal; en la obra Paisaje, tarot y ángel hay mucho simbolismo con alusiones a la muerte, el sol, la religión, y por encima de todo ello, descansa un ángel en el cielo que presenta tramas y texturas en todo su ser y lo que parece ser un medio para respirar. Los códigos de la obra te hacen preguntarte muchas cosas, más allá de lo simple que parece su obra La casa del obelisco, una fantasía de la realidad, sus obras Influencias de la luna y Paisaje, tarot y ángel nos adentran en otro mundo, uno que busca ser descifrado.

Blas Vidal
Jorge Tapia realiza sus obras en lápiz grafito y nos inserta en un espacio repleto de estructuras que me recuerdan a las figuras de ciencia ficción. Maquinas galácticas abandonadas en una especie de espacio vacío, inundado por aquel degrade en escala de grises que asciende en la escena, pero que cuando miras de cerca te permite notar una textura calada en el papel, como cuando realizas líneas con un lápiz sin punta. Ciertas partes de la obra El enigma de las esferas 13 nos muestra engranajes dentro de unas cajas sin tapa, desparramados y amontonados, como piezas indescifrables de algún tipo de tecnología cercana a lo que puede ser una máquina. Parecen las naves o robots de la saga Stars Wars, esperando ser reparadas para emprender un viaje. ¿A dónde?, aún no lo sé.

Jorge Tapia
Por su parte, Carlos Langone nos presenta su serie de cuatro cuatros cuyo título en común es Ángeles y demonios. Obras realizadas en tinta china sobre papel, podemos detenernos a apreciar su técnica a través del uso de una pluma, líneas moduladas y modeladas, el trabajo de las texturas, planos realizados a base de una trama de puntos con degrade. Escenas de feroces batallas entre ángeles armados y demonios disfrazados de toros; el artista muestra como fieles compañeros a los caballos, corceles que sirven a los ángeles. En el movimiento de las figuras y el trabajo de la línea notamos el calor de la batalla, de una guerra entre el cielo y la Tierra. Las franjas realizadas con tramas también nos generan una sensación de impacto y de peso.

Carlos Langone
El trabajo realizado por Armando Sapia consiste en imágenes donde predomina el trabajo de líneas y de las texturas generadas con ellas. Veremos figuras simples en la recreación de lo que parece ser el quehacer de un artista: la copia de una modelo viva, su ubicación en el espacio; pero lo que hace diferente a su obra es el tono picaresco que dota a sus cuadros, el artista que nos muestra se inmiscuye en las faldas de las modelos, toca sus cuerpos, las manipula como objetos. El humor gráfico unido a la picardía, referencias sexuales en una forma de burla graciosa a la propia profesión del ser artista.

Armando Sapia
Jorge Meijide nos presenta obras de tinta sobre papel en las que podremos ver situaciones que se nos hacen cotidianas. Los personajes adultos de Fiesta escolar chocan con el traje infantil que parece de manual escolar con el que caminan, alegres de su cabeza hacia abajo y reacios en su expresión facial; es como si fuera una paradoja de la realidad. La obra Ruptura I provoca en mi mucha gracia, nos sumerge en un fondo que notoriamente es una cocina, trabajado con líneas rectas sin variaciones de valor, y como imagen principal tenemos a una pareja con 'el agua hasta el cuello', sus rostros tienen expresiones diferentes pero parecen satisfechos con su situación; supongo que las nubes tapan el sol que alguna vez reino en esta pareja y lo mejor que podrían hacer es poner un fin a todo ello, sino podrían ahogarse. Las obras Acodados y Veo doble nos cuentan otras historias, otros tipos de trabajos realizados en tinta, la utilización de acetato, la generación de textura a partir de otros tipos de elementos (algo que produce arrastre en la tinta).

Jorge Meijide
Por último, la obra de Nicolás Menza nos presenta el uso de materiales como el pastel, la tinta china y el charcoal sobre papel Fabriano, un tipo de papel de gran gramaje que permite otorgar una textura profesional al trabajo realizado. Las imágenes de figuras que parecen precolombinas, como bustos tallados en piedras; la sensación provocada por la mezcla entre el pastel y la tinta, los efectos de sombras y luces, generan volúmenes en aquellas formas inanimadas.  En la obra Resplandor en el oráculo, se observa a una única persona entre una multitud de cabezas de piedra, de símbolos antiguos en un espacio olvidado; la contemplación ante la divinidad de unos dioses sin cuerpo humano. La obra Detrás de la cerca blanca, realizada por medio del uso del charcoal y pastel, abre interrogantes que el mismo autor plantea, por ejemplo el hecho de colocar un título sugestivo siendo que la figura principal es la mujer delante de la cerca; nos ponemos a pensar ¿por qué detrás de la cerca?, ¿qué hay allí que hace que el artista nos lleve a cruzar este cerco de blancas maderas? Aparece este campo de decisiones, cruzar o no hacerlo, vemos un fondo ensombrecido por la silueta de un gran árbol, hasta parece que lo vemos mecerse, se siente el frío de algo oculto en esa escena de oscuros edificios y sombras escurridizas en un degrade sutil.
Sus cuadros restantes, Ángeles urbanos y Ausencias/El descanso, nos muestran situaciones más explícitas, ¿quién no ha visto un ángel de color en la figura de un niño? ¿Quién no espera el descanso reparador que sólo le otorga su espacio íntimo? En este ultimo se hace visible la latente presencia, lo que resulta irónico, del vacío y la soledad.

"El Resplandor del oráculo" - Nicolás Menza
Nicolás Menza










La muestra de Dibujo Argentino, nos adentra en el campo del manejo de la técnica en un estilo muy clásico. Limita los pasos de lo contemporáneo en el sentido de la producción nueva que vemos en diferentes espacios culturales actuales, los artistas afirman y reafirman que para ser artista hay que trabajar, hay que aprender a manejar el lenguaje y sus elementos, y obrar de manera que la obra hable por sí sola. La obra puede no estar terminada jamás pero tiene que convencer al artista que va a llevarla a exposición, asemejarse a lo que él anhela llegue a ser algún día en su plenitud.
Entre la exposición y la charla abierta que fue dada por los artistas, Nicolás Menza y Jorge Meijide, coincido con la insistencia en la búsqueda de una formación continua como artista, pero difiero en cuanto a las observaciones que han realizado referentes al Arte Contemporáneo. Este tipo de arte que hoy en día desarrollan todos los artistas, no siempre es bueno ni perfecto, pero todo ello funciona en la base del fundamento y concepto de la obra, es clásico considerar que la literatura no debe inmiscuirse en la creación de una obra artística, pero es contemporáneo hacer uso de ella cuando tiene un fin que contribuye al proyecto del artista.
Las obras expuestas presentan un gran trabajo en la técnica, se puede apreciar que no son manos primerizas las que trabajan cada línea, cada trama y cada fondo. Hay un estilo propio en cada uno de los artistas que te permite saber quién es quien con solo mirarlos. No hay que desesperarse en el largo camino a ser artista.

2 comentarios:

  1. Muchas Gracias YESSICA GALLEGOS por el comentario, tu nota me parece muy buena, siempre es difícil hablar del arte de los artistas y en pocos renglones dar a entender una apreciación, se ve claro que te detuviste a mirar y admirar y también se vislumbra una orientación en tus pensamientos de gran contemporaneidad, es cierto, quizás nosotros no seamos fiel reflejo de la misma, pero debes pensar que somos muy mayores...jajajaja,... sin concepto no hay nada , nunca lo hubo, y sin trabajo , menos aún. El arte contemporáneo me animaría a decir, que es siempre el arte vigente, el de todos los tiempos , pero que conmueva desde cualquier edad que sea posible advertirlo. También es cierto que nuevos materiales y nuevos pensamientos influyen en estos tiempos , el artista joven tiene una tarea sí, veremos como se las arregla, pero hasta ahora , veo que lucha el ser sensible por hacerse entender con lo que tiene a mano y en tiempo. Te repito mi agradecimiento por tus palabras y ojalá pueda conocerte algún día, tan cordialmente, BLAS VIDAL

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a usted por tomarse el tiempo y leer la nota! En cuanto a su comentario, quizás si jugó en mi crítica un tema generacional, pero lo planteo desde una visión personal: yo antes era muy clásica y me cerraba a la idea del Arte Contemporáneo, son concepciones que con el tiempo fui cambiando. Pero en cuanto al trabajo de ustedes, sus obras demostraban técnica y dedicación al Dibujo. Debo decir que me gusto mucho. Gracias por escribir!

      Eliminar